"No
te dejará dormir este estrépito infinito
que
intenta llenar los días de tinieblas y enemigos.
Una
estruendosa jauría se empeña en hacer callar
las
preguntas, los matices, el murmullo de ojalás.
Ruido
de patriotas que se envuelven en banderas,
confunden
la patria con la sordidez de sus cavernas.
Ruido
de conversos que, caídos del caballo,
siembran
su rencor perseguidos por sus pecados.
Si
se callase el ruido
oirías
la lluvia caer
limpiando
la ciudad de espectros,
te
oiría hablar en sueños
y
abriría las ventanas.
Si
se callase el ruido
quizá
podríamos hablar
y
soplar sobre las heridas,
quizás
entenderías
que
nos queda la esperanza".
Nos queda la esperanza de que hoy es para siempre.
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